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El cuerpo humano funciona como un todo. Cada parte guarda relación con el resto y trabaja al unísono; de ahí, la importancia de la salud bucal ya que el mal cuidado de la cavidad bucal afecta directamente a otros órganos como el corazón, el hígado, el estómago así como a todo el sistema músculo-esquelético afectando, por tanto, al rendimiento deportivo.

El rendimiento físico depende mucho no sólo de la salud general sino del estado de la cavidad bucal.

El que tengamos unas encías sangrantes nos está avisando de que vamos a tener problemas en el intestino, ese intestino en disfunción provocará inflamación abdominal lo que provocará también un bajo rendimiento en la actividad deportiva.

Los dientes se conectan a través de un sistema nervioso que es el sistema neurovegetativo o sistema nervioso autónomo. Este sistema conecta todo el cuerpo con todo el cuerpo, cada diente tiene conexión a través de este sistema con glándulas endocrinas, con órganos, con vértebras, con segmentos de la médula espinal, con articulaciones y con órganos de los sentidos. El estado en que esté cada uno de los dientes puede ser un campo de interferencia a una buena función, por ejemplo, articular.
Por ejemplo, las muelas del juicio mal colocadas generan mucha sintomatología a nivel de articulación de rodillas, codos, manos, etc.
La placa bacteriana localizada en la cavidad bucal se traslada por medio del flujo sanguíneo a diversas partes de nuestro cuerpo, generalmente a músculos y articulaciones lo que produce apatía muscular, pérdida de tono muscular e incluso desgarros y lesiones tendinosas de tardía recuperación.

El deportista no suele relacionar sus molestas o la bajada de su rendimiento con problemas bucodentales pero, en muchas ocasiones son las que conforman su origen ya que el cuerpo es un sistema de circuitos en el que todo tiene conexión con todo; así, la columna vertebral se conecta con la cavidad bucal por lo que el estado de la boca influye significativamente en el movimiento y aparato locomotor de los deportistas.

Cada uno de los dientes se relaciona con diferentes segmentos de la columna: segmento cervical, dorsal, lumbar, sacro, coxis; el colmillo tanto superior como inferior se relaciona con el hígado. Un canino cambiado de color nos puede estar avisando de problemas en el hígado.
El deporte de élite implica muchos factores de riesgo de enfermedades bucodentales que pueden afectar el rendimiento deportivo, por eso es necesario que los deportistas realicen revisiones bucodentales frecuentes ya que la mayoría de los problemas que sufren son fáciles de prevenir con hábitos saludables y de higiene bucal.
El deportista tiene que ser cuidadoso con su salud general y en particular con su salud bucal. Cada 6 meses se recomienda, al igual que para el resto de la población, ir a su odontólogo.

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